Nuestra Historia

La Encantada
Posado en la cima de una colina de arena, el barrio de La Encantada mira hacia sus partes bajas, de un lado al Océano Pacífico y del otro al humilde distrito de Villa El Salvador. La mayoría de personas de fuera ven en La Encantada sólo su aparente pobreza: carencia de agua potable, pobres niveles de sanidad y hogares de construcción precaria. Pero una mirada más de cerca te permitirá descubrir un espíritu de camaradería y compromiso a favor de la justicia social que combate por reducir la pobreza con una intensidad realmente inspiradora.

La Encantada es uno de los muchos barrios que constituyen el distrito de Villa El Salvador. Villa El Salvador fue fundada el 10 de Mayo de 1971, cuando 25.000 peruanos pobres ocuparon un extenso terreno vacante en el desierto, armando ahí sus humildes hogares. Los residentes de Villa El Salvador buscaron crear un modelo de vecindario para los más pobres de Lima; ellos se organizaron por sí mismos para traer servicios básicos tales como transporte, electricidad, y centros de salud para la comunidad. A pesar de la penetrante pobreza, la violencia terrorista en los años 80s y 90s, y el persistente abuso en derechos humanos, los residentes de Villa El Salvador han trabajado duro para moverse a través de un modelo propio de manejo participativo y auto-sustentable.

La Familia Valencia Huamán

En el corazón de La Encantada y sus luchas yace una pareja especial: Martha Huamán y Jesús Valencia. Martha nació en la región de Cusco, ubicada en los Andes peruanos. Jesús es de la provincia costera de Piura en el norte, donde creció con grandes carencias en la villa pobre de Tablazo Norte. En 1996 Martha y Jesús eran una pareja joven en Lima, sin un centavo en el bolsillo, pero con la ganas construir un hogar y una familia. Ellos ayudaron a crear La Encantada, donde eventualmente consiguieron un título legal para su lote de 25 x 50 (1.250 metros cuadrados) y construyeron una vivienda con materiales improvisados y piso de cemento.

Desde el 2002, Jesús ha crecido hasta llegar a ser la voz de La Encantada y una prominente figura en Villa El Salvador. Jesús ha servido en varias posiciones importantes como dirigente, que incluyen la Secretaría General del consejo vecinal de La Encantada y la Presidencia del Comité de Defensa de los Derechos Humanos. Quizás la labor más importante de Jesús ha sido al conducir la Presidencia de la Comisión Multisectorial, un proyecto mayor de infraestructura del gobierno que está trayendo agua y servicios de alcantarillado para 55,000 pobladores de escasos recursos. A pesar de la creciente prominencia de Jesús, él y su familia todavía permanecen pobres.

Pablo y Emily trabajando en Villa El Salvador
Jesús encontró a un importante aliado en Pablo Dosh, profesor de ciencias políticas en Macalester College. Este par se conoció el 2001 cuando Paul estaba conduciendo una investigación en Villa El Salvador. Desde entonces, Paul y su esposa Andrea Galdames han apoyado financieramente a Jesús y Martha, pagando sus gastos así como la tutela escolar de sus hijos, Karina, Jean Pierre, y Rolando. Liberados de la necesidad de obtener un ingreso, Jesús y Martha han puesto toda su devoción al activismo comunitario.
El éxito de la Comisión Multisectorial es una muestra de su fuerte trabajo. En 1998, el gobierno destinó fondos para un proyecto mayor de agua y alcantarillado, pero el dinero fue malgastado y el proyecto falló debido a una falta de liderazgo. Pero con Jesús al timón, la Comisión Multisectorial implementó una amplia infraestructura para agua y desagüe en el 2007-09. Las acciones de Paul y Andrea muestran como un apoyo cuidadoso y dirigido correctamente puede tener un efecto expansivo impresionante, en este caso, hacia más de 50.000 personas viviendo sin agua potable y alcantarillado.

Emily Hedin, una becaria Fulbright, se unió al equipo en el 2007 cuando trabajó con Jesús y la Comisión Multisectorial como miembro de la Upper Midwest Human Rights (un programa de la Universidad de Minnesota). Emily participó de nuestro esfuerzo anual por levantar fondos para las Chocolatadas, celebración navideña para los niños de Villa. Con la instalación de servicios de agua y desagüe en curso, cambiamos entonces nuestra atención hacia nuevos retos y decidimos construir un innovador centro comunitario.  

Centro para el Desarrollo con Dignidad

Trabajando en alianza con la comunidad de La Encantada, hemos diseñado un proyecto de dos dimensiones: la construcción de un hogar permanente para la familia Valencia Huamán y la construcción de un espacio comunitario innovador, dirigido a darle a los residentes de La Encantada las herramientas necesarias para reunirse, organizarse y desarrollar planes locales. Nosotros estamos guiándonos bajo la visión de un hogar seguro para la familia Valencia Huamán y un espacio útil, no partidario, y sin fines de lucro para todos los residentes de La Encantada.

El Centro para el Desarrollo con Dignidad cuenta con un amplio cuarto a la entrada, disponible para las actividades diarias y eventos grandes. Asimismo, el primer piso también contiene una creciente biblioteca especializada en derechos humanos y justicia social –provista de materiales para talleres, libros de trabajo, y guías prácticas para activistas y trabajadores en derechos humanos- asimismo libros de ficción, no-ficción, y materiales educativos para estudiantes. Este espacio además sirve como museo, archivo histórico de La Encantada, exhibiendo sus luchas y éxitos que incluyen una exposición fotográfica de James Lerager. El primer piso incluye igualmente una cocina, un baño público y una oficina.

El espacio familiar en el segundo piso está separado del espacio público de abajo. Este segundo piso incluye tres habitaciones, una cocina, baño, una oficina pequeña, sala, comedor, y un cuarto de invitados para voluntarios. A Jesús y Martha les encanta recibir a visitantes que destinan un día o unas semanas viviendo la experiencia de Villa El Salvador, ahora ellos finalmente van a ser capaces de dar albergue por las noches a sus invitados –  ¡esperamos que incluyas a Villa en tu próximo itinerario!

Encendiendo la Chispa para el Desarrollo desde las Bases

El Centro para el Desarrollo con Dignidad es más que un espacio público; este abraza una nueva filosofía de desarrollo. El centro se basa en tres principios. Primero, el centro construye alianzas complementarias entre peruanos y activistas de los países ricos. Nosotros creemos que cada aliado ofrece una herramienta única, de cuya combinación se asegura el éxito del centro. Apartándonos de los proyectos de desarrollo que esperan donaciones del Norte Global y la cooperación del Sur Global, nuestros miembros proponen sus propios métodos de participación. El resultado es una alianza mucho más potente que la clásica relación donante/beneficiario. Segundo, el Centro para el Desarrollo con Dignidad es espacio con un concepto de manejo familiar-comunal. Espacios públicos en comunidades pobres son frecuentemente abandonados cuando no se le pueden asignar recursos para su mantenimiento. En nuestro caso, al habitar la familia Valencia –promotora del proyecto– en el segundo piso del Centro, mantenemos fresco a un espacio público que retiene una inversión personal de la propia comunidad. Tercero, el Centro para el Desarrollo con Dignidad empodera a activistas locales. A través de nuestros recursos y programas de educación comunitarios, encendemos el liderazgo a lo largo de ciudadanos que adolecen del significado o la oportunidad de servir. El alentador activismo dentro de la comunidad es un paso esencial para combatir la pobreza en Villa El Salvador. Nuestros tres principios –alianzas complementarias, manejo familiar/comunitario del espacio, y fortalecimiento de activistas en el vecindario- forman un nuevo modelo de desarrollo. Enfocándonos en las fortalezas, compromisos, y potencial de Villa El Salvador, encendemos desarrollo con dignidad.

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